Colima, México, se vio envuelto en una jornada trágica el pasado domingo, con un saldo de al menos ocho personas asesinadas en diferentes localidades del estado. La mayoría de estas muertes, cinco en total, ocurrieron en Manzanillo, mientras que un policía municipal de Coquimatlán resultó herido durante un ataque armado que se registró en la zona.
Los incidentes violentos comenzaron en las primeras horas de la mañana y se extendieron hasta la tarde, afectando a varios municipios, incluidos Manzanillo, Colima, Villa de Álvarez y Coquimatlán. La serie de ataques ha dejado a la comunidad en estado de shock y ha elevado la preocupación por la seguridad en la región.
Uno de los episodios más alarmantes se produjo a las 4:00 de la madrugada en el motel Pacífico, situado en la carretera a Jalipa, donde tres individuos fueron atacados a tiros. Los cuerpos de dos de ellos fueron encontrados sin vida, mientras que el tercer herido fue trasladado a un hospital, donde lamentablemente también falleció.
En un suceso separado, alrededor de las 6:00 de la mañana, se halló el cadáver de un hombre en el libramiento El Naranjo, en el Barrio 3 del Valle de las Garzas. Este individuo presentaba evidentes signos de violencia y tenía las manos atadas, lo que sugiere un posible ajuste de cuentas o un acto premeditado. En otro ataque en Manzanillo, un hombre perdió la vida en la playa de San Pedrito, donde los agresores huyeron en un vehículo tras cometer el crimen.
El clima de violencia también afectó a la ciudad de Colima, donde una mujer fue asesinada en la colonia Torres Quintero, y en Villa de Álvarez, un hombre fue ejecutado en la colonia Puerta de Rolón. Las autoridades aún no han proporcionado detalles sobre las identidades de las víctimas ni han esclarecido el motivo detrás de estos ataques, lo que mantiene a la población en la incertidumbre sobre la seguridad en la región.





