En los últimos años, las preferencias vocacionales de los jóvenes han experimentado una evolución significativa, reflejando los cambios sociales y tecnológicos que caracterizan a la actualidad. Si bien profesiones tradicionales como medicina, derecho y contaduría permanecen entre las opciones más elegidas, en la actualidad existe un marcado interés por carreras relacionadas con la tecnología, la salud, la innovación y el desarrollo sostenible. Esta tendencia responde tanto a la demanda del mercado laboral como al deseo de los estudiantes por incidir en problemáticas actuales y participar activamente en la transformación de su entorno.
El Doctor Mario Guillermo de Anda Chávez, Director General de Educación Superior de la Universidad de Colima, destacó que “carreras como enfermería, medicina, psicología, derecho y prácticamente todas las ingenierías mantienen una fuerte presencia entre las y los jóvenes, ya que responden a necesidades sociales concretas y ofrecen amplias oportunidades de desarrollo profesional”. De acuerdo con el académico, la oferta educativa debe ajustarse de manera constante para responder a las nuevas realidades y aspiraciones de las generaciones emergentes, quienes buscan carreras que les permitan una inserción laboral exitosa y, al mismo tiempo, una contribución significativa a la sociedad.
En respuesta a estas tendencias, la Universidad de Colima ha ampliado su oferta académica, pasando de 64 a 70 programas para el ciclo 2026. Esta expansión refleja el compromiso de la institución con la formación integral de los jóvenes y la pertinencia de sus programas ante las demandas actuales. La universidad no solo ha fortalecido carreras tradicionales, sino que también ha incorporado nuevas alternativas que responden a las transformaciones tecnológicas y a la internacionalización de los mercados laborales.
Entre los nuevos programas destacan Enfermería en Manzanillo, Fisioterapia y Gestión de Negocios Globales, así como opciones en línea como Ingeniería en Datos e Inteligencia Artificial, Comercialización y Ventas, y Derecho. Estas carreras buscan no solo responder a la demanda laboral, sino también preparar a los estudiantes para enfrentar los desafíos de un mundo cada vez más digitalizado y globalizado. “Debido a las transformaciones tecnológicas que vivimos a nivel global, el impacto no solo se mide por la demanda sino por la capacidad que tienen estas carreras para generar cambios positivos en la sociedad, pero sobre todo para contribuir al desarrollo del estado y del país”, señaló el especialista en educación superior, de Anda Chávez.
Con la reciente ampliación de la oferta académica, la Universidad de Colima tendrá capacidad para admitir a 4 mil 199 estudiantes, lo que representa un esfuerzo significativo por parte de la institución para atender la creciente demanda educativa. El cambio en las tendencias de elección profesional refleja no solo el interés de los jóvenes colimenses por diversificar su formación, sino también la necesidad de que las instituciones educativas se adapten a los nuevos tiempos, consolidando su papel como agentes de cambio y desarrollo tanto a nivel estatal como nacional.





