El parque de La Piedra Lisa, uno de los espacios recreativos más emblemáticos de la ciudad de Colima, enfrenta actualmente una situación de abandono y deterioro evidente. Los visitantes que acuden a disfrutar de un momento en familia o con amigos se encuentran con áreas verdes descuidadas, maleza crecida y basura acumulada en varios puntos. El césped, que en otros tiempos lucía verde y bien cuidado, ahora muestra parches secos y zonas donde la vegetación crece sin control, afectando la imagen y el ambiente del parque. Este deterioro se percibe especialmente en las zonas más concurridas, donde la falta de mantenimiento se ha vuelto una preocupación constante para los usuarios.
En el área de juegos infantiles, la situación es aún más alarmante. Muchos de los juegos, como resbaladillas y columpios, presentan daños visibles: estructuras oxidadas, piezas rotas y superficies con fisuras que representan un peligro para los niños y niñas que acuden a divertirse. Padres y madres de familia han expresado su preocupación por el riesgo de cortaduras o accidentes más graves, pues la falta de reparación convierte estos espacios de recreo en zonas de potencial peligro. Lo que antes era motivo de alegría y convivencia, ahora se ha transformado en un motivo de alerta, obligando a muchos a buscar otras alternativas para el esparcimiento de sus hijos.
La Rotonda de los Colimenses Ilustres, inaugurada en 2009 como un homenaje a personajes destacados del estado, también ha sido víctima del abandono. Las columnas conmemorativas y el espacio adyacente que funcionaba como Museo de Ciencia y Tecnología hoy lucen deteriorados, con paredes rayadas y ventanas rotas. Este sitio, que en su momento fue motivo de orgullo para la población, ahora es utilizado por colectivos de familias de personas desaparecidas, quienes se reúnen allí para colocar fotografías e historias de sus familiares. A pesar de la importancia simbólica y social de este espacio, la falta de vigilancia y limpieza ha propiciado su degradación.
Las remodelaciones realizadas en los años recientes, particularmente entre 2023 y 2024, incluyeron la rehabilitación de un multideportivo, mejoras en la iluminación, la restauración de algunos juegos y el embellecimiento de áreas verdes. Sin embargo, el impacto positivo de estas intervenciones parece haberse diluido rápidamente ante la falta de mantenimiento constante. Vecinos y visitantes señalan que la acumulación de basura, el vandalismo y el descuido general afectan la percepción y el disfrute del parque, que tradicionalmente ha sido punto de encuentro para familias colimenses y turistas.
A pesar de la inversión realizada por el gobierno estatal para entregar un multideportivo renovado y la develación de la escultura “Homenaje a la niñez colimense” del artista Rafael Zamarripa Castañeda, con un mensaje de inclusión, el parque de La Piedra Lisa sigue enfrentando retos importantes de conservación y seguridad. Las autoridades han asignado los edificios del antiguo museo y planetario a la Subsecretaría de Cultura, pero la falta de un programa integral de mantenimiento y vigilancia ha dejado a este espacio en una situación de vulnerabilidad. El clamor de la comunidad es claro: se requiere una atención urgente y sostenida para devolverle a La Piedra Lisa el esplendor y la seguridad que merece como símbolo de identidad y convivencia en Colima.





