Altán inicia pruebas de tecnología 5G en CDMX, Jalisco, Colima y Yucatán con 360 MHz: cobertura para 22 millones de personas

By: Protagonista

Altán Redes ha obtenido la autorización regulatoria necesaria para explotar dos bandas radioeléctricas en cuatro estados clave de la República Mexicana: Colima, Jalisco, Yucatán y la Ciudad de México. La empresa se ha propuesto evaluar cómo la tecnología 5G puede integrarse y combinarse eficientemente con su infraestructura 4G-LTE existente, lo que indica que el desarrollo nacional de su red 5G será de tipo Non-Standalone (NSA) para optimizar costos. En total, el territorio habilitado para estas pruebas abarca 126,000 kilómetros cuadrados y una población combinada de 22 millones de habitantes, excluyendo la zona conurbada de la capital. Sin embargo, la cobertura no será total con las doce estaciones base iniciales, pues el espectro asignado privilegia la capacidad sobre la cobertura, aunque Altán podría desplegar estaciones móviles para obtener una radiografía más precisa del terreno.

El objetivo de Altán no es sólo probar la integración tecnológica, sino también utilizar uno de los espectros asignados para mejorar la calidad del servicio al usuario, mientras que el otro se destinará a procesos internos como el backhaul de la red. Actualmente, por la infraestructura de Altán fluye el tráfico de alrededor de 30 millones de accesos celulares, y la firma presume contar con más de un centenar de clientes mayoristas, lo cual refuerza su argumento para solicitar más espectro y así robustecer su capacidad celular. Esta es la segunda ocasión en que la empresa experimenta con la banda de 2.5 GHz, pero ahora el alcance es mayor, ya que en administraciones anteriores sólo se habían hecho pruebas limitadas, como las realizadas en el puerto de Acapulco para servicios de conectividad masiva y aplicaciones productivas.

En esta ocasión, la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) autorizó a Altán Redes a explotar por dos años un paquete de 320 MHz en la banda de 29 GHz, lo que permitiría optimizar el transporte e interconexión del tráfico generado por sus usuarios con otras redes. Aún más relevante para la administración de Zaira Pérez es la autorización para explotar los 40 MHz restantes de la banda de 2.5 GHz para servicios 5G. Aunque operar estas frecuencias plantea desafíos técnicos y económicos —en comparación con las mismas bandas en manos de Telcel y AT&T— Altán podrá ahora utilizar de manera más amplia un espectro que puede hacer su red más atractiva para los operadores móviles virtuales, incluso si por ahora sólo se permite un uso experimental.

Los mercados de Colima, Jalisco, Yucatán y la Ciudad de México presentan perfiles muy diferentes en términos de territorio, densidad poblacional, poder adquisitivo y nivel de cobertura. Estos cuatro estados se distribuyen en tres regiones celulares distintas (R5, R8 y R9), aunque todos superan una penetración celular del 100%, con grados que oscilan entre el 115% y el 131%. Altán Redes cuenta con un periodo de dos años, hasta el 10 de mayo de 2028, para realizar sus pruebas de 5G en la banda de 2.5 GHz. Para extender este plazo, la compañía ya ha solicitado a la CRT una prórroga única de otros dos años, la cual estará condicionada a mostrar avances significativos en las pruebas e implementaciones, o bien a la adquisición formal de esas frecuencias por parte de Altán o de otra empresa interesada en la próxima subasta de espectro para 5G.

La apuesta de Altán Redes por el despliegue de infraestructura y la obtención de espectro adicional responde tanto a la necesidad de ofrecer mejores servicios a sus clientes mayoristas como al reto de consolidarse en un mercado donde la demanda de conectividad y capacidad sigue creciendo. La experiencia adquirida en pruebas previas, sumada a los nuevos permisos regulatorios, coloca a la compañía en una posición estratégica de cara a la próxima década, cuando la red 5G se convierta en un estándar nacional. El éxito de estas pruebas podría no sólo fortalecer el portafolio de Altán, sino también incentivar la competencia y el desarrollo tecnológico en el sector de telecomunicaciones en México.