El municipio de Manzanillo concentra la mayor emisión de gases de efecto invernadero en el estado de Colima, de acuerdo con información difundida sobre el Inventario Estatal de Emisiones, que identifica a la actividad industrial y energética instalada en esa región como la principal fuente de dióxido de carbono en la entidad. El diagnóstico forma parte de las herramientas utilizadas para diseñar estrategias de mitigación y adaptación frente al cambio climático.
Los datos señalan que la concentración de infraestructura portuaria, industrial y de generación de energía convierte a Manzanillo en el principal punto emisor de carbono en Colima, situación que representa uno de los mayores desafíos ambientales para el estado y que requiere acciones coordinadas entre autoridades, sector productivo y sociedad para reducir el impacto ambiental.
El inventario permite conocer el origen de las emisiones contaminantes y orientar políticas públicas enfocadas en disminuir la huella de carbono mediante el impulso de tecnologías más eficientes, el uso de energías limpias y la implementación de medidas para mejorar el desempeño ambiental de los procesos industriales.
La información también destaca la importancia de contar con diagnósticos actualizados para identificar las zonas con mayor generación de emisiones y establecer programas específicos que contribuyan al cumplimiento de los compromisos nacionales e internacionales en materia de reducción de gases de efecto invernadero.
Especialistas consideran que este tipo de herramientas facilita la toma de decisiones para impulsar proyectos de movilidad sustentable, eficiencia energética y protección ambiental, además de fortalecer las estrategias de planeación urbana e industrial en las regiones con mayor actividad económica.
El puerto de Manzanillo es uno de los principales motores económicos del Pacífico mexicano, por lo que la actividad logística, comercial e industrial que se desarrolla en la zona tiene una participación significativa en la generación de emisiones de carbono dentro del territorio estatal.
La elaboración y actualización de inventarios ambientales permite establecer líneas base para medir avances en materia de sostenibilidad y diseñar acciones que favorezcan la transición hacia modelos de desarrollo con menor impacto ambiental, contribuyendo a enfrentar los efectos del cambio climático y mejorar la calidad ambiental en la entidad.





